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¿Quién es Jan van Eyck?

De la vida de Jan van Eyck se sabe bastante poco. Nació alrededor del año 1390. Tuvo un hermano mayor, Hubert, y uno menor, Lambert, así como una hermana, Margareta, también más joven. Todos ellos fueron pintores y procedían de la región del río Mosa, posiblemente de la localidad de Maaseik, en el por aquel entonces Principado-Obispado de Lieja. No se conoce qué formación tuvo ni cómo era su carácter ni tampoco su aspecto, si bien se supone que el Retrato de un hombre (1433, Galería Nacional, Londres) es un autorretrato.

Tras una estancia en Lille, se estableció en Brujas en 1432 y se casó, se estima que en 1432 o 1433, con su mujer Margareta (o Margarita). El retrato que pintó de esta última (1439, Museo Groeninge, Brujas) es el primer retrato conocido de la esposa de un pintor. Es imposible profundizar más en la vida personal y el entorno íntimo de Jan van Eyck. Su letra se conoce gracias a unas notas en dialecto de la zona del Mosa en un dibujo que se supone que es del cardenal Niccolò Albergati (Colección Estatal de Arte, Gabinete de Grabados en Cobre, Dresde). En 1434 se bautiza el primer hijo de Jan, en la Iglesia de San Donaciano de Brujas.

Jan van Eyck muere el 9 de julio de 1441. En la primavera de 1442, su hermano Lambert deposita sus restos mortales en la Iglesia de San Donaciano de Brujas, hoy desaparecida. No ha quedado más que un esbozo de su lápida. Su hija Livina entra en 1449 o 1450 en el Convento de Santa Inés de Maaseik. En torno a esta época, Margarita van Eyck vende la casa de Brujas y el taller de pintura deja de existir.

Pintor de la corte y viajero diplomático

Jan van Eyck se movió durante toda su vida en las más altas esferas, donde se le valoraba mucho y se le pagaba una buena retribución. No es hasta 1422 cuando le hallamos trabajando en la corte de La Haya, como pintor del conde Juan de Baviera-Straubing (1374-1425). Tras la muerte de su patrón en 1425, Van Eyck toma rumbo al sur, a Flandes. Desde el 19 de mayo es nombrado pintor de la corte del Duque de Borgoña Felipe el Bueno (1396-1467). Se le concede el título de “ayuda de cámara”, y debe estar a disposición del Duque en todo momento.

Van Eyck realizó distintos viajes en servicio diplomático, en ocasiones a destinos lejanos que se han mantenido en secreto. Detalles arquitectónicos en posibles obras tempranas de Van Eyck hacen sospechar que el pintor estuvo en Jerusalén. A finales de 1428, Van Eyck parte con una delegación borgoñona a Portugal. Allí, con motivo del futuro matrimonio entre Felipe el Bueno e Isabel de Portugal, pinta dos retratos de la novia. En esta campaña, es posible que Van Eyck peregrinase a Santiago de Compostela y se encontrara con los reyes Juan II de Castilla y Muhámmad de Granada.

Als ich can

Jan van Eyck es toda una personalidad que firma sus obras, lo cual era muy poco frecuente en la época. En el Retrato del matrimonio Arnolfini (1434, Galería Nacional, Londres), pintó en la pared “Johannes de Eyck fuit hic” (“Jan van Eyck estuvo aquí”). Y en el marco de algunos de sus cuadros escribió también su lema personal “Als ich can” (“tan bien como puedo”). Esto da testimonio de un grado de consciencia de sí mismo como artista que resulta llamativo para la época.

La Adoración del Cordero Místico

Según la inscripción que figura en el marco de los paneles exteriores de La Adoración del Cordero Místico, el próspero comerciante Joos Vijd encargó esta obra a Hubert van Eyck, hermano mayor de Jan. Tras la muerte de Hubert en 1426, Jan se hizo cargo del proyecto con ayuda de sus asistentes.

El 6 de mayo de 1432, el políptico fue inaugurado en la capilla dedicada al matrimonio de Joos Vijd y Elisabeth Borluut en la Iglesia de San Juan de Gante, la actual Catedral de San Bavón. El Cordero Místico es la obra más grande e importante que se conserva de los hermanos Van Eyck. El impacto que ha tenido para la pintura occidental es enorme. Todos los espectaculares logros de la revolución óptica de Van Eyck están cristalizados en esta obra cumbre, cuyos paneles exteriores ocupan un papel central en “Van Eyck. Una revolución óptica”.